El placer de ayudar a otros.


resulta-altruismo

El placer de ayudar a otros.

Cuando somos altruistas se activan los mismos centros cerebrales que cuando comemos.

La solidaridad es siempre mayor entre padres e hijos.

La capacidad de ayudar a otro sin ningún beneficio, y a veces corriendo riesgos, ha sido motivo de discusión desde que en 1976 Richard Dawkins formuló la teoría del gen egoísta, la cual estipula que en la naturaleza, el altruismo es un mecanismo de supervivencia que se da entre parientes como estrategia para preservar sus genes. Así, la solidaridad es siempre mayor entre padres e hijos, y disminuye a medida que aumenta la distancia
genética entre las personas. Pero con la evolución cultural de la especie han surgido otros factores, como el prestigio social, que han hecho que nuestra concepción de la generosidad se extienda más allá de los meros lazos de parentesco.

¿Cuándo somos altruistas?
Al sentirse observado 
Según psicólogos alemanes, damos limosnas o propinas con más facilidad si notamos que nos miran fijamente.

Por cuidar la reputación 
El altruismo está socialmente valorado. Por eso se hacen más donaciones
de forma pública que anónima.

El espíritu de Robin Hood 
Algunas personas están dispuestas a deshacerse de parte de su dinero si así alivian la necesidad de otros.

Por placer 
Saber que ayudamos a otros activa los mismos centros cerebrales que cuando comemos o practicamos sexo.

Por presión social 
En países como EU, donde un 98% de la gente adinerada hace donaciones, el altruismo es casi obligatorio.

Hallazgos altruistas 
En las primeras sociedades de homínidos ya cuidaban unos de otros cuando estaban convalecientes, según hallazgos de huesos soldados después de una fractura. Un estudio del antropólogo alemán Felix Warneken demostró que a partir de los 18 meses, los bebés pueden comportarse de manera altruista, pues observó cómo los niños ayudaban por iniciativa propia a otras personas. La Universidad de Duke, en EU, demostró que el surco temporal superior posterior es una de las regiones cerebrales vinculadas con la solidaridad, ya que un experimento con resonancias magnéticas reveló actividad ahí cuando los voluntarios eran generosos.

Fuente: Revista Quo

Editado por: Adyta Tornasol

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Publicado el 13 septiembre, 2014 en actualidad, espiritualidad, noticias, salud y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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